Gaviota reidora




Los primeros días de febrero, las reidoras comenzaron a cambiar su plumaje. Fue cuando descubrimos al Guerrero del Antifaz.

La reidora, que nos saludaba todas las mañamas al acercarnos a la playa, desapareció pocos días después de adquirir su plumaje de gala.

A finales de junio volvimos a escuchar el estridente "Krriiarr" de las reidoras. En los acantilados rojos (Redcliff), ocupando su antiguo lugar y alimentándose en el rompiente de las olas.

Su marcado capirote color chocolate, luce espléndido sobre el plumaje níveo del cuello y pecho.

Días más tarde localizamos a algunos jóvenes entre el grupo, que con el paso de los días se ha ido engrosando. Con un plumaje totalmente distinto; marcas alares de marrón pálido y patas y pico de color anaranjado.

El grupo permanecerá en Redcliff, o solo estará el resto del verano? No se, no se. Nos quedaremos con la duda.




















Amaneciendo en Paington



Madrugar es algo que nunca me ha supuesto esfuerzo.

Salir a dar un paseo por las playas de Paignton, con un día radiante, no tiene precio.

Con el solsticio de verano los días comienzan su lento decrecimiento. Hemos visto en los madrugones de Paington como la salida del Sol se desplazaba camino de Torquay. Durante unos días su avance se interrumpió, aparentando una bola de fuego estática. Volverá a tomar carrerilla para ir buscando (en invierno) su puesto en el centro de la bahía.

Y las tardes que reducen minutos de luz. Pufffff, no me digas que vuelve el invierno!!!!!

Pero esta mañana, paseo por las soleadas y desiertas playas de Paignton, mientras un radiante Sol me da los buenos días.









Gaviota tridáctila



Ayer tarde, volvemos a casa por la playa y en Redcliff, en unas charcas que se forman durante la bajamar, encontramos un abundante grupo de reidoras. Y entre ellas, algunos jovenes con su plumaje característico. 

Raudos y veloces, nos acercamos a casa por las cámaras y en pocos minutos estamos de vuelta.

Pero las jóvenes reidoras ya no están.

Damos una vuelta por entre los acantilados y encontramos un ejemplar de gaviota tridáctila, que nos hace un posado antes de volar.

En la cabeza unos hilos rojos, posiblemente una disputa con las argénteas.







Araos de Berry Head



Después del recorrido de Totnes, Berry Head es nuestro "clásico pajarero" en las tierras del sur de Devon.

Una colonia de araos a menos de diez kilómetros de casa!!!! Y, si para llegar a ella, has de recorrer campos y senderos a orillas del mar.... qué más puedes pedir.

El domingo amaneció radiante. Cogemos los bartulos y partimos bien temprano, ya que las previsiones vaticinan lluvias al final de la tarde.

El sendero no presenta pérdidas, ni el esfuerzo necesario para recorrerlo es considerable.

Escrutamos los islotes próximos a la costa, que ofrecen seguridad a las argénteas, los gaviones y los cormoranes para sacar sus polladas.

Antes de ver la colonia, oímos la algaravía, lo que garantiza que hoy veremos araos.
El comentario, viene a colación por las veces que nos hemos acercado a la colonia y la encontramos desierta. No con pocos individuos. Sin ninguno!!!
Y a los pocos días volvemos y la encontramos repleta.

Hoy hay mucho movimientos. En las repisas, en el agua. Entran y salen de los nidos. En un momento, sin un motivo aparente, multitud de aves se precipitan desde los cortados. Las que están en el agua se unen, y cuando parece que todas desaparecerán, realizan un contravuelo, y vuelven a sus repisas.


El promontorio de Berry Head.




Grave problema el de la desaparición de las abejas. Esta va cargada de polen.








Por momentos desaparecemos en la frondosa vegetación.






Abandonamos el sendero y descendemos por empinadas laderas en busca de un buen observatorio.




La colonia de araos de Berry Head.




Todos vestidos de etiqueta.












A la vuelta, con bajamar, aparecen nuevas playas.




Fulmar boreal.



En la playa de St Mary poco antes de que comience a llover.