Peña Cabeza y peña Collada (Riaño)



La pirámide final de peña Cabeza.

A contraluz, peña Collada con el embalse de Riaño de fondo.

13/07/2013

Peña Cabeza y peña Collada son dos cimas pertenecientes al cordal enclavado entre los valles de Anciles y Tendeña y a su vez, entre montañas más conocidas como son el Yordas y Las Pintas.

Tal vez por este motivo, estas cimas apenas son ascendidas. O tal vez no lo son, por el largo recorrido que es preciso realizar para comenzar su ascenso desde las poblaciones de Lois o Liegos.

En mi caso, el embalse, que cierra con sus aguas la aproximación por el sur, servirá para que pueda realizar un ascenso desde Horcadas con el kayak.

Pena no poder realizar un recorrido integral del cordal, pasando por la otra peña Collada, más al norte de peña Cabeza, y finalizar en Liegos una vez atravesado el valle de San Pedro.

Muy de mañana, me acerco hasta el embalse de Riaño, y antes de llegar a Horcadas aparco mi coche en el área recreativa que hay junto a las aguas del embalse.

La niebla aún permanece mientras paleo entre el collado formado por Las Pintas y el Gilbo.

A pesar de haber pasado por este lugar en otra ocasión, la escasez de luz, la niebla y el frío de la mañana, hace que me resulte un paraje desolador. La presencia de un rebeco en lo alto de un risco, a modo de vigilante, le da algo de calor y mitiga en parte esa sensación.

Entro en el ramal de Anciles y desembarco en una pequeña cala, próxima a una pista, que sube del valle, hasta una serie de refugios y comederos de cabras montesas reintroducidas en la zona.

Superada la pista, campo a través alcanzo la primera cima: peña Collada. Por la arista, sin mayores problemas, alcanzo el objetivo del día: peña Cabeza, un excelente mirador de las montañas de Riaño.



Pero konico, dónde vas a estas horas??? Con lo bien que se está en la cama.

El comienzo de la arista que culmina en la cima del Gilbo.

El vigilante.
La cala del ramal de Anciles.
De momento, la visión de las cimas está velada.


Según asciendo y según se difumina la niebla, aparecen las siluetas del Cueto Cabrón y Gilbo.
Alcanzo un pequeño collado y.......Las Pintas y Llerenes.

A mis espaldas, al fondo otra cima conocida, el Espigüete.



Ya sin niebla, la larga arista del Gilbo y el Cueto Cabrón, cimas que hace poco pude alcanzar con los amigos Pepa y Javier.



Alcanzo la cima de peña Collada y lo primero que llama mi atención es la cima del Yordas.

La cima de peña Cabeza y la arista que recorreré.
Más ágiles, más rápidas.


En la cima de peña Cabeza. Como se ve, la cima de peña Collada, ofrece mejores vistas hacia el embalse.
El Yordas y la pista que recorre el valle de Tendeña.
Al oeste, Las Pintas y la Llerenes.
También observamos el collado de Anciles y la pista que atraviesa el valle.

Konico.


Grandes rebaños de cabras montesas.



Ladera por la que desciendo.



Las nubes van cubriendo el cielo.


La vuelta, sin niebla, permite disfrutar de una vista increíble de este rincón.

Presagio de tormenta.

Lagunas de verano



14/07/2013

Lagunas de verano.

Qué pasa con nuestra actividad pajarera durante esta época? Pues esta mañana decidimos dar una vuelta por algunas de las lagunas y zonas húmedas de los alrededores de León.

Ninguno de estos espacios presenta el frescor del invierno. El calor sofocante que venimos padeciendo los últimos días, agostó los campos y redujo a mínimos las láminas de agua.

A pesar de ello, la vida continua con un batir de alas. Los pollos están volanderos y son ruidosos, como las cigüeñuelas en Grulleros, eclipsados los reales de Villadandos, o chillones en el caso de los zampullines del azud de Sta. Marina del Rey, y sigilosos como la garza de Chozas.



Laguna de Grulleros

La sorpresa de esta primavera. La gran cantidad de agua caída este año, formó este complejo lagunar, generado al vaciarse las tierras con motivo de las construcciones de la autovía.

Una sorpresa en el mundo de la ornitología, por la cantidad y variedad de aves en el periodo migratorio.

Hoy son las cigüeñuelas las reinas de la laguna, con sus vuelos y sus chillidos.











Laguna de Villadandos.

Para nosotros siempre ha sido una decepción. Este enclave tan excelente, no dispone de un observatorio cómodo. Abierto, frío, desprotegido y muy alejado del lugar de asentamiento de las aves.

Pero sobre todo, decepcionante porque la colonia de martinetes no se ocupó. No sabemos el motivo, ni el por qué. Pero sus nidos están vacíos.






Azud de Sta. Marina del Rey.

El elevado de la presa, ha eliminado algunas de las islas que veíamos durante el invierno, donde descansaban gran cantidad de aves. Hoy, tal cantidad de agua, favorece la proliferación de un gran número de zampullines.




 
Laguna de Chozas.

Otra maravilla próxima a León.

Pero apenas tiene agua. La laguna de Tierra está seca, la Codejal es apenas un charco y la de Cemento tiene muy disminuido su nivel.

Algunas pollas de agua con sus pollos, cigüeñuelas, fochas y una garza que se alimenta de los peces de sus aguas.