Caminando por Ancares: Campanario & Cuiña


Montañas de Ancares
Cima del Cuiña

24/05/2017
Las dos horas largas de coche quedan en el olvido cuando entro en el valle del Cuiña.

Atravieso el Pto. de Lumeras y recorro las poblaciones de Candín, Pereda de Ancares y Tejedo de Ancares. La zona recreativa de la ermita de la Magdalena marca el final de la ruta en coche.

La carretera continua hacia el Pto. de Ancares, paralela al arroyo Cuiña, dejando a su izquierda el impresionante circo que forman las cimas de los Campanarios y el Cuiña. Y bajo sus cimas, rodeada de paredes abruptas y sin permitir su visión desde la carretera, se esconde el Pozo Ferreira, padre del arroyo Cuiña, que los naturales de la zona gustan de exagerar cuando cuentan que si algún día se desborda, arrasaría con sus aguas los pueblos del valle.

Voy en busca de las cimas de los Campanarios y Cuiña. Desde la ermita retrocedo por la carretera buscando el camino que pasa por los restos de una vieja herrería y cruza el Cuiña por un pequeño puente. Es uno de los caminos que suben a la Braña de Pereda, atravesando el Mortal de Gallegos, un extenso robledal que estos días luce hojas nuevas.

La pista sube sin interrupción. Son árboles jóvenes, de pequeño porte que nos permiten vislumbrar en tramos el valle y en la lejanía, la cima del Miravalles.

Una hora, más o menos, para llegar ante la cabaña de la Braña de Pereda, construcción al estilo de los refugios de Ancares.

La pista continua hasta el siguiente rodal de robles, donde muere y nace un sendero, que entre el brezal, asciende con bravura de corzo, por la ladera en busca de la arista.

Alcanzo la arista y gano la seguridad que no equivocar el camino entre los frondosos bosques ancarenses.

Desde ella, las cimas toman otra perspectiva. Los Campanarios se muestran agresivos con su cuarcita descarnada, el Cuiña sobresale como la cima de mayor altura y el Mostallar nos muestra las verticalidades de su cara noreste, mientras que del otro lado del puerto, un Miravalles lejano apenas llama nuestra atención.

Arista y el viejo juego del subeybaja. Un sendero recorre el alto y me ayuda en los pasos donde la vegetación se apodera de todo. Alcanzo la primera de las dos cimas gemelas del Campanario. Buenas vistas del todo el valle y en especial del Cuiña.

La segunda cima llega rápida y la del Cuiña solo es cuestión de superar un el crestón de este barco pétreo.

El "pescao" esta vendido. El esfuerzo de subida ha terminado (aún queda algún repecho). Valles, bosques y resto de cimas quedan bajo nuestros pies.

Comparto un buen rato con una pareja de montañeros navarros que pasan unos días por la zona, recorriendo sus alturas. Y ese momento sirve para contarnos experiencias, lugares, vivencias y hacer unas cuantas risas.

Ellos van hacia los Campanarios, yo desciendo hacia el puerto.

En el puerto lamento no haber dejado una bici para recorrer el largo trayecto hasta la ermita de la Magdalena.


Mapa del recorrido



Desde la carretera el Mortal de Gallegos, el bosque que tengo que atravesar para llegar a Braña de Pereda.
Arroyo Cuiña







Dentro del bosque encontramos varios carteles indicadores como el de la foto. Parece que en la carretera, al inicio del camino había uno que indicaba la entrada hacia la braña. Hoy no estaba.












Braña de Pereda






Como todos los refugios que he visitado en Ancares, este se encuentra en perfecto estado para pasar una noche. Con hogar, leña y espacio independiente para dormir.
Bosque de abedules, en las laderas del Lloratín.
Miravalles.


Final de la pista e inicio del sendero.
Las fuertes heladas de hace unas tres o cuatro semanas dejaron maltrechos a muchos árboles. Este rodal de robles es uno de ellos. A diferencia del bosque que acabamos de atravesar, estos robles no han sacado hoja, los brotes de sus ramas están quemados.
Profundos y estrechos valles. Y en este, Tejedo de Ancares.
Cantiles del Escamelao
Próximo a alcanzar la arista, las cimas del Campanario y Cuiña.
Del otro lado del puerto, el Miravalles. 
Y la larga cuerda de asfalto que desciende desde el Pto. de Ancares a Pereda y que más tarde tendré que recorrer.




En la arista. La cuerda de montañas que separa los valles del Cuiña (por el he subido) y el de Burbia que se forma entre las cimas del Mostallar y Cuiña.
En la foto (de derecha a izquierda) Campanario, Cuiña, Penalonga, Mostallar (la pirámide con el corte en medio), Corno Maldito y muy a lo lejos Penarrubia.
A mis espaldas la cuerda continua hasta Piedra de Mirandelo  y Chana Grande donde hay una torreta de observación. En esta ladera vemos los restos de unos viejos canales de recogida de agua que crearon los romanos.
Una panorámica de toda la zona.
Mi camino hasta la cima del Cuiña.


La pequeña laguna del Campanario.
La arista no ofrece mayor problema.
Vista atrás. La panorámica nos permite ver la cuerda por la que nos movemos y el valle de la Grandela con Burbia a su extremo.
Mostallar, a la derecha la Mallada del Mostallar y a su izquierda estarían las lagunas de Vilouso.
Cima principal del Campanario 1.906 metros.
Konicoleando en el Campanario
De nuevo vista atrás para ver la primera cima del Campanario y parte de la arista recorrida.
Segunda cima del Campanario 1.905 metros.
Ahora, hacia el Cuiña.


Valle de la Grandela


Los Campanarios.
Cuiña.
 Pozo Ferreira. Me da que los habitantes de la zona son un poco exagerados. Si desborda, como mucho, salpica a los rebecos de la zona.
Cabras montesas.




Cima del Cuiña.
Desde la cima.
Al igual que el Mostallar, el Campanario ofrece una cara más agresiva desde el norte.
Cabecera del circo con las cimas del Cuiña y Campanario.
Un ultimo picacho antes de alcanzar el puerto. Este lo rodearemos por su izquierda.
Refugio del puerto.
Valle del Cuiña y alto del puerto. Solo queda bajar hasta el área recreativa de la ermita de la Magdalena y cerrar el circuito de unos 21 kilómetros y 1.100 metros de desnivel.

Otros recorridos por la zona:

Caminando por Ancares: Mostallar, Pico Lagos y Corno Maldito 





Cabras montesas en Ancares




2 comentarios:

  1. Mira que anduve mirando, pero nada no encontré la cámara. Guapo recorrido, lastima que no haya podido acompañarte. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Mira que anduve mirando, pero nada no encontré la cámara. Guapo recorrido, lastima que no haya podido acompañarte. Saludos

    ResponderEliminar