Londres IV, British Museum




Para qué sirve un museo?

British Museum, uno de los mayores templos del coleccionismo. Su fachada delata la solemnidad de los objetos que contiene.

Esculturas, grabados, dibujos, e infinidad de objetos, que compiten entre si por su valor, por su belleza o por ser piezas únicas.

Agolpados en la entrada junto a otras personas, somos absorbidos con rapidez. Nos distribuyen por distintas mesas donde controlan los bolsos de mano. Un trámite tan sencillo como decirle al celador, cuando me pregunta si llevo un cuchillo, que el jamón de mi bocadillo es de paquete loncheado.

Nada más entrar nos damos de bruces con una vitrina: la Piedra de Rosetta y un enjambre de personas a su alrededor. No parece posible que lleguemos a primera línea, pero a semejanza de las abejas, la reina se desplaza y el ejambranzón desaparece.

A su alrededor no hay ni bancos, ni sillas, ni un espacio apropiado para detenerse en su contemplación. Y me pregunto, para que sirve un museo???? por qué queremos visitarlos???

El deleite ante cualquiera de estas obras de arte resulta complicado, por la gente que te empuja, los flash de las cámaras y el murmullo de los grupos.

Pero te das cuenta que ante la Piedra de Rosetta has comenzado a recordar la historia de su hallazgo por un soldado de Napoleón, su descifrado por Champollión....

Vas recorriendo distintas salas y entras en la que se encuentras las momias y comentas los procesos empleados para embalsamar, te fijas en los vasos canopos y recuerdas que contenían....

En la sala dedicada a Grecia, las esculturas del frontón del Partenón, te trasportan a los días que paseaste por la Acrópolis. Y en las salas de Mesopotamia hablas de los Zigurat, que aunque no los has visto, si recuerdas haber leído de ellos.

Cuando sales del museo, te das cuenta de para que sirvió esa visita: Para recordar. 


La Piedra de Rosetta.

Ni es rosa, ni es de basalto negro como se creía hasta 1999, cuando limpian la cera protectora que la recubría y descubren que es de granodiorita, algo así como granito negro.


Salas del Antiguo Egipto.

Sala de las momias.

Entramos en Mesopotamia.

Los impresionantes relieves que en su día cubrieron los muros de edificios notables, los disfrutamos ahora en salas climatizadas.

Las escenas de cazas de leones.

No se encuentra en este museo el león herido vomitando sangre, pero aún recuerdo las explicaciones de mi profesora de historia del arte. Increíble el realismo.

Si no estaban en la guerra, para no aburrirse se iban a cazar leones.

No podían sentarse a leer un libro, ellos que inventaron la escritura.

Escritura cuneiforme

Esculturas del frontón del Partenón.

 
Sarcófago etrusco.
Ante el sarcófago, rememoramos el libro de José Luis Sampedro, su historia tierna y el semblante sereno de la escultura.

Otro día movidito....

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