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Paleando por las tranquilas aguas del embalse de Valparaíso |
13/04/2013
Valparaíso, un nombre muy sugerente de lo que podremos encontrarnos en sus aguas.
Cansados de nieve, lluvia y frío, esperábamos la llegada de la primavera con ansiedad para poder acercarnos a las aguas de algún embalse para poder remar.
Deseaba palear en algún lugar nuevo y Valparaíso había atraído mi atención en otoño cuando recorrimos estos parajes en busca del lobo.
José Luis Lorente el blogero audaz que se baña en cascadas de aguas gélidas en pleno invierno será mi compañero en esta ruta. Un nuevo amigo proveniente de la red con aficiones cercanas.
El Tera, el río que nutre las aguas de este embalse, es un río cautivo. En su curso alto y antes de llenar el Lago de Sanabria sus agua son retenidas por seis embalses (incluyendo el de Vega del Tera).
Y en el curso medio, antes de convertirse en Esla, sus aguas son secuestradas por los embalses de Cernadilla, Valparaíso y Agavanzal.
Rozando la sierra de la Culebra y siendo un lugar tan poco accesible, en todo momento pensé en la posibilidad de ver algún lobo acercarse a sus orillas a beber. Pero no tuvimos suerte.
Un mapa del recorrido.
José Luis Lorente el blogero audaz que se baña en cascadas de aguas gélidas en pleno invierno será mi compañero en esta ruta. Un nuevo amigo proveniente de la red con aficiones cercanas.
El Tera, el río que nutre las aguas de este embalse, es un río cautivo. En su curso alto y antes de llenar el Lago de Sanabria sus agua son retenidas por seis embalses (incluyendo el de Vega del Tera).
Y en el curso medio, antes de convertirse en Esla, sus aguas son secuestradas por los embalses de Cernadilla, Valparaíso y Agavanzal.
Rozando la sierra de la Culebra y siendo un lugar tan poco accesible, en todo momento pensé en la posibilidad de ver algún lobo acercarse a sus orillas a beber. Pero no tuvimos suerte.
Preparando el desembarco en los alrededores del camping que hay en Manzanal de Arriba.
Cielo azul y aguas tranquilas.
El bosque de robles, sin hojas, está algo deslucido en estas fechas.
Cruzamos por una zona que ha sido ajardinada, por decirlo de algún modo.
José Luis.
El embalse es relativamente estrecho. Solo adquiere una gran planicie al punto de alcanzar la presa.
Hemos comenzado a remar algo más tarde de las cinco de la tarde. Como auténticos lobos de mar, miramos la altura del sol para saber de cuánto tiempo disponemos.
A nuestras espaldas, muy a lo lejos la cima del Vizcodilo aún con nieve.
Ahora el embalse se ensancha.
Un cambio de kayak.
Buscamos la paya de Villardeciervos.
Como mucho, un cuarto de hora para que el sol desaparezca.
Estamos, después de 17 kilómetros.
Paya de Villardeciervos desde donde llamamos a un taxi para que venga a buscarnos y nos acerque hasta el punto donde dejamos nuestro coche.
Un mapa del recorrido.
Pepe, ahora que ya has encontrado compañero temo que ya no nos montes en kayak. Me veo con la bici plegable rulando tras tus patines y los de Pepa...jeje.
ResponderEliminarLa semana que viene hay que hacer algo...
Saludos
Los tres en el kayak me parece que no podrá ser. Pero podemos intentarlo, que seguro que nos reimos un buen rato.
ResponderEliminarY sobre los patines mejor detrás, que cuando vas delante nos caemos.
La semana que viene OK.
Saludos
Interesante y bonita ruta por un lugar bastante desconocido. Un saludo.
ResponderEliminarHola José, que bueno verte por aqui.
EliminarSaludos
estaba pensando por que me gusta más tu entrada qué la mía...y ya se porque, en mi blog en las fotos sales tu y en el tuyo yo. ja ja. hay que repetir, y si javi se cela le dejo yo mi piragua de dos.
ResponderEliminarQue te guste más la mia ya es algo. jajajaja
EliminarSi repetiremos, pero hay que evitar esos gastos superfluos de multas.
Saludos