Fuentes de León: Fuente de la Plaza de San Isidoro





Un rincón muy familiar al haber sido el espacio de juegos de mi niñez a la salida del colegio.

Salpicaduras, experimentos de flotación y una serie de juegos alrededor del pilón que nos llevaría en más de una ocasión a volver a casa empapados.

Construida en 1.787, se situó inicialmente en el centro de la plaza y posteriormente fue trasladada a uno de los laterales.

Un pilón cuadrado, con un gran pilar central del que brota el agua por dos caños salidos de la boca de dos figuras. En lo alto, se encumbra la figura de un león que sostiene una columna en la que se lee: "LEG VII GEM F" (en honor a la Legio VII, fundadora de la ciudad)

Y en uno de los laterales, inscripción que nos recuerdan la finalidad de la fuente:
"EL COMUN DE LOS VECINOS DE LEON POR LA SALUD PUBLICA Y ADORNO DE LA CIUDAD"



Una de las entradas a la plaza de San Isidoro.



El león es obra del escultor toledado Mariano Salvatierra (el mismo que realizó el Neptuno de la fuente que actualmente tenemos en el parque de San Francisco).

Las fuentes de León: Fuente de Neptuno


Un acto tan cotidiano como abrir el grifo para lavarnos las manos o los dientes, coger agua para cocinar, o algo tan importante como tirar de la cisterna, no era tan sencillo hasta hace relativamente pocos años.

Los chiquillos y las amas de casa eran los responsables de acercar el agua hasta a la casa desde las fuentes. Para los que se lo pudieran permitir estaban los aguadores. Pero antes fue necesario crear esas fuentes.

Carlos III da un impulso en la modernización y urbanización de las ciudades españolas. Será a finales del siglo XVIII cuando en León comienza a levantarse una serie de fuentes con el siguiente lema:
"EL COMUN DE LOS VECINOS DE LEON POR LA SALUD PUBLICA Y ADORNO DE LA CIUDAD".


Hoy la finalidad con la que nacieron, ha quedado reducida a la mera decoración. La de Neptuno, tal vez la más monumental, fue sobre todo la más viajera. Después de ser montada en varias plazas de la ciudad, encontró en el espléndido jardín de San Francisco su lugar.

Aparece en 1.789 (en tiempos de Carlos IV), en la plaza de la Catedral, frente a la fachada de la puerta oeste. Con un estilo neoclasico, representa al dios Neptuno sentado sobre un delfín. La parte inferior posee tres tritones (dioses mensajeros de las profundidades, con torso de humano y cola de pez) que sujetan unos gansos para ofrecer al dios Neptuno.

En armonía con  los tres tritones, la fuente dispone de tres caños que vierten sus agua sobre peanas en forma de concha.

En 1.913 la fuente se retira de la plaza de la Catedral, argumentando que impedía contemplar la grandiosidad de esta (y una real que los aguadores daban mala imagen). Será en 1.931 cuando se vuelve a montar en la Plaza Mayor, donde permanecerá hasta 1.943, fecha en la que vuelve a ser desmontada para ser trasladada a un depósito municipal (Se quito de la plaza Mayor porque era en esa plaza donde se instalaba el mercado de frutas y verduras y los mercaderes aprovechaban la fuente para lavar sus verduras, dejando los desperdicios en la fuente, quedando sucísima al final del día).

Por fin, en 1.949 se decide emplazar la fuente de Neptuno en el que será su lugar definitivo, el parque de San Francisco.

Hoy sin otro objetivo que el meramente decorativo la Fuente de Neptuno vuelve a servir para
 "EL DISFRUTE DE LOS VECINOS DE LEON".




Tritones, jovenzuelos y regordetes.
En la parte inferior de la fuente, tres tritones al gusto barroco de la época, que sujetan gansos para ofrecerlos a Neptuno.

Neptuno, con túnica y corona de laurel, esta sentado sobre una roca cubierta de vegetación marina, sostiene en una mano un jarrón y en la otra el símbolo de su poder, el tridiente.
Esta parte de fuente fue encomendada al escultor toledano Mariano Salvatierra (que también realizó el león que preside la fuente de San Isidoro).
Los tritones fueron realizados por Félix Cusac (autor también de los dos niños gordezuelos de la fuente de la Plaza del Grano.

Imagen de la Fuente de Neptuno en su primera ubicación, delante de la catedral, en la plaza de la Regla.

Parque de San Francisco




Garceta grande




Identificable por su gran tamaño y por el plumaje enteramente blanco.

Posiblemente la misma que invernó en el Bernesga la temporada anterior, y que no pudimos ver.

La fotografiamos hace unas semanas, y desde entonces no hemos vuelto a verla. Tal vez la presencia de pescadores o las fluctuaciones de caudal del río en estos días.












Pajareando por Gijón



22/11/2014
Echamos de menos los paseos por las playas de Paington.
Por eso, y porque llevamos bastantes días de cielos grises y lluvias, hoy decidimos acercarnos hasta Gijón.

Un reencuentro con las aves marinas. Y el mar. Un mar que se ha querido igualar al de las costas de Torquay y se mostró plano como una lámina de plata.

Las fotos que aparecieron en la cámara de Martín

Garceta común.





Gaviota reidora.



Vuelvepiedras.



Cormorán moñudo.

Gaviotas cabecinegra.





En la lejanía, siempre en la lejanía, un Negrón.


Colimbo.




Correlimos oscuro entre vuelvepiedras.



Pajareando.