Grulleros: Vuelvepiedras




Vuelvepiedras ( Arenaria interpres)

El hábito de voltear piedras y conchas en busca de alimento, es lo que le da nombre a este pajarillo.

Con un peso de unos 100 gramos estas gráciles aves realizan unos vuelos migratorios desde las costas de Finlandia, donde crían, hasta el oeste de África, donde pasan el invierno.

Y en estos días, una parada en la laguna de Grulleros, para reponer fuerzas y continuar viaje.

Pico negro en adultos, oscuro con base naranja en jóvenes, pero lo más destacable, las patas de color naranja rojizo (en maduros) y amarillo pardusco en jóvenes.

Unas fotos.

















Seis Valles





16/05/2013

Si lo titulo Cuatro Valles, seguro que me tachan de usurpador de marca comercial. Además, han sido  cinco o seis valles los que he recorrido.

Tarde de monte y bici. La primavera se retrasa, pero hoy parece que ha dado un gran paso, y  decido tomar la bici para hacer un recorrido por los alrededores de Barrio de la Estación de Matallana  y ver como se encuentran los valles y bosques de los alrededores.

Me acerco en coche hasta el Barrio de la Estación (de Matallana) y comienzo recorriendo la vía Vardalla por el valle del Torío hasta Vegacervera.

Hacia el Alto de Abecedo, por el valle de Coladilla pasando por el pueblo, y obtengo, posiblemente, las mejores vistas del día.

A Orzonaga entro, siguiendo el arroyo de la Mediana, y salgo hacia el collado Gudina, por el arroyo de la Portilla.

El Faedo se encuentra espléndido con la hoja nueva recién surgida.

La collada Cimera, con una luz de atardecida me mete en el valle del arroyo de Remondín.

Solo me resta recorrer un tramo del valle de Fenar para llegar hasta el coche.

Sí, han sido seis valles.


 Barrio de la Estación
 Vía Vardalla.
 La arista rocosa que parte de las Hoces de Vegacervera hasta la cima de Correcillas, como telón de fondo.

 Río Torío y Correcillas.
 Las cimas de Valporquero.
 Iglesia de Vegacervera.
 Valle de Coladilla.

 Iglesia de Coladilla.
 Coladilla.
  Camino del alto de Abecedo, el tramo más duro con diferencia, pero el de mejores vistas.
 Coladilla y la línea de montañas que forma las cimas de Valporquero hasta Correcillas, donde destaca el corte de las Hoces de Vegacervera.
La meseta del pico Ungrío que pudimos recorrer hace pocas semanas.
 Hacia los altos de Villar del puerto.


 Collada de los Mayadones, me acerco con precaución, no sea que me caiga a la mina.
Al frente la pirámide del cueto San Mateo.
 Corro de la Corbeta.
Un alto, que alcanzo a pie.

 Vamos konico, hasta arriba!!!!
 El descenso siguiendo al arroyo de la Mediana, entre bosque de robles.

 El valle que asciende al collado Gudina. Exuberante.
 El cruce del Faedo de Orzonaga lo realizo a últimas horas de la tarde, pero es terreno conocido. Me entretengo para ver las hayas con las hojas recién salidas.


 La peña del Águila.
 Y el valle de Orzonaga. De nuevo el Correcillas aparece como el notable del lugar.
 Cambio de valle.
Un camino por la arista.

Por último, el arroyo del Remondín (cuanta geografía he aprendido hoy) que me lleva hasta el pueblo de Robledo de Fenar.

Por Lagüelles



11/05/2013

Tal vez, seria más preciso denominar esta salida con el nombre de Abelgas, el pueblo más cercano. O mejor, pico Corta, el monte el cual hemos bordeado.

Pero no!!!! Hoy, lo que más me apetece es recordar Lagüelles, uno de los 16 pueblos oculto bajo las frías aguas del embalse de los Barrios de Luna, hasta que un día la escasez de aguas, descubre las ruinas fantasmagórias de los pueblos sumergidos.




Fue otra mañana de primavera, cuando remando en las aguas de este embalse, me encontré con la espadaña de la iglesia de Lagüelles. Fue ese día, el que busqué en el mapa, otros posibles restos de aquel pueblo. Y fue, cuando descubrí el lugar donde aún se asienta los restos de la Majada de Lagüelles. Tal vez, una prolongación de las construciones del pueblo, que servían para un aprovechamiento de los pasto.



Partimos de la central eléctrica de Abelgas para tomar un camino que bordeando el embalse nos conduce a la Majada Lagüelles. Un cambio de rumbo en la ruta nos lleva hasta el collado de San Lorenzo. Y en este un cambio de vistas hacia los valles de las Ubiñas.

El Callejón de las Focicas o Fusicas , una zona de dolinas, un corte entre peñas que nos conduce a un valle oculto entre montes, donde pastan apaciblemente caballos y un sendero nos conduce de nuevo al punto donde hemos dejado nuestro coche.


El embalse de las Barrios de Luna lleno a rebosar.

Las agujas de la Felechosa y la Seita.


La imponente mesa caliza del Cotón de Láncara. Alusión a otro pueblo inundado.
Detrás Peñas del Prado.


Una nueva estampa del embalse, con las siluetas de Cerrro Pedroso, las cimas del Palanco, peña Cabrones.
Lástima que los robles aún no tengan hoja.



Majada Lagüelles.

Las praderías de Lagüelles.





El collado de San Lorenzo y la ladera soleada tapizada de sabinas.




Destacando la mole del Cerro Pedroso.


A punto de alcanzar el collado.

Martín se resiste a perder de vista las aguas del embalse.

El circo del Penouta.

Pero nuestra dirección es hacia el norte.
La nevada cumbre de Ubiña.

Por el callejón de las Focicas.


Un valle oculto.


Y un sendero que recorre otro majestuoso robledal y nos lleva al punto de origen de nuestra ruta.