Peña Mea - Peñas Negras

Escorándome y con varias tomas, consigo encuadrar el Ojo de Buey con la cima y arista de Peña Mea. 

30/10/2016
De nuevo cruzo el puerto en busca de la montaña asturiana.

En esta ocasión para ascender a una de las montañas emblemáticas de Asturias: Peña Mea. No por altura, ya que apenas sobrepasa los 1.500 metros, sino por encontrarse situada en el centro de la provincia, lo que brinda estupendas vistas al resto de montañas y valles asturianos.
En sentido contrario a las agujas del reloj.

Esa aparente facilidad (solo 1.558 metros de altitud, aunque desde Pelúgano hay que salvar más de 900 metros de desnivel) hace que la montaña se encuentre plagada de montañeros, excursionistas y corredores, lo que imposibilita poder disfrutar de su cima con tranquilidad.

Parto de Pelúgano, del barrio de arriba (Barriocima), con dirección este, por una pista que irá trasformándose en camino y más tarde en sendero, hacia las majadas asentadas en la ladera sur de Peñas Malas.

En el cruce a Peña Mea, tomo el desvía hacia La Forcada, ya que mi intención es ascender en primer lugar a Peñas Negras.

Entre túneles de vegetación, con bonitas ventanas a praderías y lejanos montes, llego hasta las cabañas de Cochaceros y Cavero.

Solo resta atravesar la espesa arboleda que rodea la última majada, para alcanzar la arista -descubierta- por la que asciendo cómodamente hasta Peñas Negras.

Ese pináculo de cuarcita, ofrece similares vistas que Peña Mea, pero goza de una absoluta tranquilidad (bien es verdad que esto lo sabré cuando llegue a la cima de Peña Mea).

La travesía entre cimas, la realizo con rapidez. Entre ambas, la collada el Gatu, con una pequeña majada donde por los alrededores pasta el ganado.

La cima de Peña Mea resulta insoportable. No por la gente -que hay bastante-, sino por el intenso olor de las cagadas de las cabras que hay por toda la zona.

Como las vistas son idénticas que en Peñas Negras, no le doy más vueltas y desciendo con rapidez hacia el paraje más fotografiado de la montaña Asturiana: El Ojo de Buey.

En el camino me cruzo con multitud de gente sudorosa.

El Ojo de Buey no decepciona.

Ni el resto del recorrido hacia Pelúgano, que hago de manera relajada, disfrutando del sol y de la buena temperatura.



Iglesia de Barriocima (Pelúgano)
Estamos en Aller, el concejo que más hórreos tiene en Asturias.
Pero el hórreo más antiguo de España se encuentra en León.


Cambio de horario. Menos horas para caminar por el monte.




Pelúgano. Barrio alto, Barriocima.




Cualquier recorrido por Asturias nos lleva entre praderías, pequeñas cabañas y pasillos de vegetación.
Las cancelas. Mil y una forma. 
De momento sin recurrir al somier.








Salgo a la arista. La cima de Peñas Negras aparece ante mis ojos.
Compuesta de cuarcita, Peñas Negras difiere mucho de su vecina Peña Mea.




Las Ubiñas




En la cima. Peña Mea aparece muy próxima.
Konicoleando
Peñas Negras y Peña Mea.


Algo de "maturranga" hasta que alcanzo el...
Collau del Gato.




CIMA!!! de Peña Mea.
Vistas hacia la collada de Pelúgano. 
Impresiona la caída. Uno piensa que será uno de esos descensos tortuosos y destrozadores de rodillas. Lejos de la realidad: aunque largo, para nada resulta pesado.












La erosión ha dejado paisajes la mar de curiosos.
Pero sobre todo, El Ojo de Buey.




Buscando los mejores puntos de vista. 




La pindia canal






De nuevo entre la espesura.


Macizo de Peña Mea - Peñas Negras.