De iglesias: San Tirso de Sahagún




23/08/2015
No podíamos, y no queríamos abandonar la Tierra de Sahagún sin acercarnos por la iglesia de San Tirso.

Por qué San Tirso?

Y no la Peregrina, o San Lorenzo.....

Por el arranque de su cabecera en piedra.

Las tierras de Castilla y León aportaron una gran invención al románico: la sustitución de la piedra por el ladrillo. Un material traído por los moriscos que abarata la construcción.

Esta aportación vendrá a crear lo que algunos dan por llamar el románico de ladrillo.

Pero esta sustitución de la piedra por el ladrillo, hace que el románico pierda uno de los pilares de su creación: el simbolismo.

Qué simbolismo puede trasmitir un ladrillo?

La fuerza de la piedra no solo da un elemento constructivo. En ella se tallan figuras que van a servir para relatar asuntos divinos y terrenales, que aquellas gentes, que en su mayoría no sabían leer, si eran capaces de entender el significado que trataban de trasmitir.

San Tirso se nos muestra como una obra de arte. Sus cabeceras y su impresionante torre.

No podemos contemplar su interior. Pero nos conformamos. 





Un inicio de piedra que será abandonado para continuar con un materia más económico




Cigüeñas negras en Grulleros





23/08/2015


-Desde aquí no nos ven.

-Ya, pero nosotros tampoco las vemos!!!

-Pues es verdad!!!!

Decir que sorprendemos a dos cigüeñas negras en Grulleros no sería correcto. Lo acertado sería decir que quedamos sorprendidos al ver dos cigüeñas negras descansando en la gravera de Grulleros.

Desde ese día volvemos a visitar la gravera en varias ocasiones. El nivel de agua merma a marchas forzadas y los pequeños habitantes de las aguas ven reducido su espacio.

Cigueñas, garzas y garcetas aprovechan esta circunstancia para alimentarse. 




De castillos: Grajal de Campos




23/08/2015

Domingo de verano con nubes y fuerte viento. Qué podemos hacer?

Nos juntamos con nuestros amigos Javi, Mariola, Paula y Eva.

De más allá de los mares ha venido Franki a pasar unos días, que aunque conoce castillos, nunca ha visto uno en una explanada color ocre, donde la vista se pierde en el infinito sin tropezar con un árbol.

Grajal de Campos llama nuestra atención por su monumentalidad, pero principalmente por su castillo. El primer castillo artillero que se levanto en España.

Nos damos cuenta de esto al contemplar la contundencia de sus muros, que han perdurado en muy buen estado hasta nuestros días.

Pero mientras caminamos por su interior, algo llama poderosamente nuestra atención: El interior del castillo se encuentra colmatado. (Un término aplicable a lagos, lagunas, pero difícil de acomodar a un inmueble)

Todo el espacio del patio ha sido rellenado con tierra hasta la altura de las almenas.

Todo un trabajo de hormigas el haber llenado el castillo de tierra por la pequeña puerta que da acceso a una de las torres (la única que mantiene la escalera de piedra), o en otro caso superando los muros.

Poco o más bien nada encontramos sobre ello. Una pequeño comentario donde indica que el castillo fue rellenado para inutilizarlo, al ser menos costoso esa solución que desmontarlo.

Castillo, Palacio e Iglesia con torre de cinco esquinas al no poder tener cuatro. Toda una mañana de monumentos.




















Colmatado?





Plaza Mayor
Palacio
La torre de la iglesia.

Cinco esquinas al no poder tener cuatro.


La Silla, la Carda y los Montes Tijera



17/08/2015
Mientras los de casa dormitan el último sueño, en ese momento que la oscuridad se retira y comienzan las nuevas luces, parto de casa para una ruta mañanera.

Hacia el valle de Geras, a las montañas situadas entre este valle y la línea de poblaciones formada por Sagüera, Portilla de Luna, Piedrasecha y Santiago de las Viñas.

Un espacio próximo con infinidad de valles y montañas. Sin demasiada altitud pero con el encanto de las pequeñas cosas.

Por la visión desde algunas cimas del embalse de Barrios de Luna, me gustaba llamarlas "Las montañas del Luna".

Hoy asciendo por el estrecho valle del la Boyariza, mientras las luz va dando forma a las praderas y los bosques.

El collado de Collariondo siempre se me antoja como un buen lugar para pasar una noche de verano, aunque esta parece que nunca quiera llegar.

Entre un bosque de hayas, por senderos estrechos, alcanzo una de las cimas del Palanco. Alto pináculo de piedras para señalar La Silla (o es La Carda?). Una cima con vistas al vecino valle de Casares con las esbeltas Tres Marías.

Recorro la meseta que separa las dos cimas y estoy en La Carda (o es La Silla?). Desde esta ya veo lo que me resta para alcanzar las cimas de los Montes Tijera.

Buena temperatura, camino conocido y haciendo algo que me gusta. Sin apenas darme cuenta me encuentro en la arista.... y al momento en la cima.

Nuevos valles, nuevos montes y el embalse del Luna. "Las montañas del Luna".

Para la vuelta desando una parte del camino recorrido hasta alcanzar las estribaciones del Pico Feliciano y colarme por el arroyo de Meleros al valle de la Boyariza.

Pero antes de llegar a Boyariza, paso por el hayedo, el bosque despertando, la luz colándose a través de sus hojas y arrastrando los pies entre las hojarasca.

Llego a casa algo retrasado para el desayuno, pero no para los vinos.


Camino de la Boyariza.

Arroyo Meleros.
Los bosque despiertan
Collariondo.
Hacia las cimas del Palanco

Las montañas vecinas.

La meseta del Palanco



En el centro el Cerro Pedroso y a la izquierda los Montes Tijera.


La arista de los Tijera

Alto de la Viesca o la Peña de las Trincheras.

Embalse de los Barrios de Luna.
Cima de los Tijera.

La vuelta hacia el Feliciano

El hayedo