Cuesta Rosa, Valjarto y Pico Mediodía (Mampodre)


9/12/2018
Vuelvo a los caminos de Acebedo. Y abandono esta población por el GR1, que une Acebedo con Lois por el collado de la Zapatera, al igual que lo hice hace tres días. Pero hoy tomaré el desvío a la derecha hacia la majada del Escordio, la vega que vimos desde la cima del Pico de todos los Vientos y que se arropa de los vientos norteños por la arista que forman las cimas de Cuesta Rosa, continua por el Valjarto y que finaliza en el Pico Mediodía.

Libre de nieblas mañaneras, mientras me aproximaba, he podído contemplar todo el macizo y la inmensa mole de Cuesta Rosa, que desde las praderas del Escordio se presenta como un Argentinosaurus al que tendré que afrontar por su barriga hasta alcanzar el lomo que me servirá de lanzadera a las cimas de Valjarto y Mediodía.

La pendiente me hace resoplar, pero me permite ganar altura con rapidez y tener una visión cercana del pequeño valle que acabo de dejar y de la ladera abrupta sobre la que se asienta el refugio y el Pico de todos los Vientos y algo más alejado del valle de Acebedo y de los Picos de Europa.

El Argentinosaurio se resiste, pero con tesón y paciencia alcanzo la ansiada arista y una sonrisa aparece en mi cara hasta que como un aspero sopapo, un fuerte viento me la arranca de un plumazo. 

El viento me deja helado en un momento y no me permite disfrutar de la cima como deseaba. Al frente el cogollo de cimas de Mampodre, sin apenas nieve, pero mostrando sus poderosos precipicios hacia el norte. Al lado contrario los majestuosos valles de Valdeburón rodeados por infinidad de montañas y al fondo los Picos y las Palentinas.

Las cercanas cimas del Valjarto y Mediodía, no lo están tanto por la arista que me obliga a perder metros para de nuevo volver a ganarlos.

Así, con el viejo juego del sube y baja y resguardándome del viento cuando es posible, alcanzo la cima del Valjarto que presenta mejores vistas a las cimas del Mediodía y al Pico de la Cruz y hacia las montañas de Riaño.

El viento in crescendo me obliga a buscar resguardo y asciendo a la última cima por la ladera protegida hasta el último tramo que vuelvo a la arista.

Viento y frío, mala combinación que no me permitirá disfrutar de la cima. Apenas unas fotos y vuelvo al cobijo de la cara más sureña, por la que desciendo hacia los contrafuertes de Peña Brava para ir perdiendo altura entre esta y los Cubos Bajeros hasta alcanzar el camino que desciende del collado de las Arenas y que recorre todo el valle hasta la majada del Escordio.


Las fotos en mayor tamaño en Google+

Acebedo duerme el último sueño (ese que es tan placentero) cuando salgo por el GR1.
Macizo del Mampodre con la mole de Cuesta Rosa en primer plano
Pico de la Cruz y la Uve.
Cuesta Rosa ya perdió la luz que posiblemente le de nombre.


Entrando en la majada del Escordio
Ganando altura, la majada y el Pico de todos los Vientos (en la arista se aprecia el refugio).
Valle de Acebedo.
Picos (Macizo de Torre Santa)
Montañas de Riaño (en el cento Peña Collada)






Peña Ten
Valles de Valdeburón.


Convento, Salamanquino, la Cruz y la Uve.
Valjarto y Mediodía.
Maraña arropada por Peña Hoguera.
El zig-zag que asciende al Pico Mediodía y la arista del Recabiello.
Las cumbres al sur del Mediodía.
Cuesta Rosa va quedando atrás.




Cima del Valjarto.




La Cruz y la Uve.
Pico Mediodía.


Peña Brava.
Crestón de los Cubos.


En la cima del Mediodía con mucho viento y sin poder disfrutar la cumbre.


Embalse del Porma.








Peña Ten.


Descendiendo hacia las laderas de Peña Brava.


En el valle.




Refugio del Escordio

Pico de todos los Vientos



6/12/2018
Aprovechando un espatarrante día otoñal, esta mañana Cruz y yo hemos madrugado para hacer una ruta por las tierras de Valdeburón.

Con la duda de si la niebla típica del anticiclón se extendería más allá de los alrededores del embalse, vamos remontando el valle del Esla hacia Acebedo, donde aparcamos en el extremo suroeste junto a la pista por donde transita el sendero GR1 y que en este tramo une las poblaciones de Acebedo con Lois a través del collado de Lois.

Frío y algo de niebla que comenzará a desvanecerse en las primeras rampas. Entramos en el mundo de la luz y el amasijo de montañas de Mampodre se muestra ante nosotros de manera radiante.

Nuestro camino se desdobla al poco y es necesario continuar por el ramal de la izquierda (hacia Solle marca la señal) ascendiendo entre campas que atraviesan por las estribaciones del hayedo de Acevedo. Las últimas hojas se descolgaron de sus ramas hace semanas y hoy, los esqueletos arbóreos dejan pasar la luz, iluminando nuestro camino.

El Pico de todos los Vientos (nuestra montaña) se nos ha mostrado mientras ascendíamos con la forma piramidal de cualquier dibujo infantil. Un nuevo cruce, donde dejamos que el GR1 siga a la izquierda su camino hacia el colado de Lois, para seguir por la derecha hacia la arista en la que se sitúa la cima.

 Seis kilómetros de distancia y quinientos metros de desnivel nos depositan en la cima del Pico de todos los Vientos, un excelente mirador del valle de Acebedo, del cercano macizo del Mampodre, de las montañas de Riaño y de los alejados macizos occidental y central de Picos.


Los últimos hilos de niebla se difuminan en el valle. El sol calienta el ambiente e invita a sentarse en la cima.


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Al poco de salir de Acebedo. 
Macizo de Mampodre.
Bonita arista la del Pico Cuesta Rosa que se prolonga hasta la cima del Pico Mediodía.
Una mirada atrás. La niebla aguanta agarrada en el valle.


Entre el hayedo con la silueta del Pico de todos los Vientos al frente.
Macizo occidental de Picos.
Una parte del macizo central.
Nos aproximamos al Pico todos los Vientos por su ladera oeste que muestra una fisonomía mucho menos agresiva.


La arista donde se sitúa el refugio y el pico.







La pirámide del Pico de todos los Vientos



El valle de Acebedo.


Por si alguien esta pensando en ir a pasar la noche.... que recuerde que no hay sábanas.
En el descenso. Un recorrido corto que ofrece mucho tiempo para el relax.


Tarro canelo en Chozas



1/12/2018
Lo que está por averiguar es si el ejemplar de tarro canelo (Tadorna ferruginea) que descubrió Lolo esta tarde, es uno de los dos ejemplares que tienen en la colección de aves en Villar de Mazarife.

Aún así, aunque fuera una "gallina" decidimos acercarnos Martín y yo hasta las lagunas de Chozas para verlo.

Fácil fue localizar al canelo en la laguna de cemento (la única que en estas fechas tiene agua). Cuatro o cinco fochas, un andarríos grande y el tarro canelo destacando por su tamaño y su color anaranjado, o mejor dicho herrumbroso (Tadorna ferruginea).

Unas fotos y dejamos al tarro que disfrute de la quietud de las aguas.

Laguna de Chozas. Se puede ver el tarro canelo descansando bajo los árboles.
Documentando la cita.