Una vuelta por Ubiñas



1/03/2017
A veces, cuando el viento zarandea mi cuerpo, cuando el frío hiela mis dedos, o cuando el hambre atenaza mi estómago, creo que esas sensaciones me permiten sentir que estoy vivo. A veces, en similares situaciones, pienso lo lerdo que soy y lo bien que estaría en mi casa leyendo un libro.

En cualquiera de los dos casos, la conclusión es asombrosa.

Me llama Manuel para proponerme una salida por las Ubiñas.

-Dónde quedamos?
-En Campomanes

Meto todo el equipo en el maletero y dejo al libre albedrío de Manuel la ruta.

Las nubes han quedado en León, frenadas por la Cordillera. En Tuiza de Arriba luce un potente sol, aunque las cimas más norteñas se encuentran tapadas por las nubes.

Caminamos hacia El Viso, mirando de soslayo a las cumbres de Siegalavá y Tapinón, cumbres que atraerán nuestra atención durante toda la jornada.

Y vamos recorriendo vegas como la de Foxón o la de Valseco, antes de acometer la cima de La Carva de Valseco que nos procura excelentes vistas sobre el Huerna.

El viento barre la cima del Tapinón formando colas de cometas.

-Creo que hoy no es un día muy apropiado para subirse a las alturas
-No, creo que no.

Descendemos hacia las brañas de Corros, bajo los cantiles del Tapinón-Siegalavá que nos ofrecen una visión subyugante de sus verticales paredes y contrasta con la visión bucólica del lago de El Llegu flanqueado por bosquetes de acebos y la cima de Peña Rueda.

Seguimos ascendiendo hacia los puertos de Cheturbio para entrar en el Valle de Retertorio, donde la luz hiere nuestros ojos y el viento comienza a zarandearnos.

Alcanzamos el alto del valle con esfuerzo. Fuertes rachas de viento nos hacen perder pie. La cima del Fariñentu esta próxima, pero....

-La cima o un plato del día?
-Lo segundo no?

El Valle de Corrales pierde altura con rapidez, con la misma con la que llegamos a Tuiza de Arriba y cerramos esta vuelta por las Ubiñas.

-Aquí esta cerrado. Vamos a Campomanes?
-Vamos.

Las fotos en Google+

Saliendo por las empinadas calles de Tuiza de Arriba.
El Macizo de la Mesa
 Fuente La Serriecha

Hacia collado El Visu. 
El Tapinón con una escasa capa de nieve.

Brañas Foxón (ruinas) y Peña el Castiellu.

Nos dirigimos hacia el valle de Valseco y La Carba de Valseco que vemos.

Xistras camina por los puertos de Valseco.

El Tapinón
Cuetu Negru




Buenas vistas hacia el valle del Huerna y a la Sierra del Aramo.
Macizos del Gorrión y Caranca.
CIMA!!! de La Carba de Valseco
Tapinón-Siegalavá
Hacia los Huertos del Diablo.


Peña Rueda.



A ratos le llamo Manuel, a ratos Xistras. Y a veces pienso que voy con dos personas.
Tapinón-Siegalavá


Braña Corros.
Con alguna construcción muy particular.

Laguna El Llegu.
Cientos de chovas se agrupan en las alrededores de la laguna buscando protección ante el viento.

Bosques de acebo.






Peña Llana.
Valle de Retertorio.
Peña Llana y Siegalavá.

Valle de Corrales.






Tuiza de Arriba.



Pico de Santiago



26/02/2017
La madre naturaleza nos sorprende cuando menos lo esperamos.

Llevamos unos cuantos días de sol y hoy, con una considerable subida de temperatura, más parece un flamante día de primavera que de invierno.

Dispongo solo de medio día y lo aprovecho para acercarme a los cercanos valles de Carroceda.

Desde Santiago de la Villas (en el Iberpix aparece Santiago de las Viñas) un valle con rumbo norte, recorre una serie de pequeñas valladas hasta alcanzar la base sureste de los Amargones. Similar orientación y estructura que los Calderones de Piedrasecha -muy próximos y al oeste-, pero de menor espectacularidad. 

Siempre junto al arroyo Torre voy recorriendo el valle y atravesando distintos frentes rocosos cual puertas de un reino escondido. 

Mi intención es ascender el Pico de Santiago, un baluarte que defiende el valle al igual que en tiempo de contienda sirvió de punto defensivo en la Maginot Cantábrica.

Podría recorrer la totalidad del valle y próximo a las fuentes del  Torres alcanzar el collado del Fito e izarme fácilmente a la cima, pero pienso que las inmediaciones del Fito se encontraran cubierta por nieve, por lo que llegado a las praderías de la Fuente la Carba me lanzo directamente hacia la cima.

Cerca de la cima, lo primero que veo es el parapeto de un puesto de tirador.

Aunque conocía el Pico de Santiago, me sorprende la gran meseta que preside la cima. Al norte los Amargones y el Pico Feliciano y algo más alejado el Cirbanal y las Ubiñas. Al sur los montes pierden fuerza y se vuelven meseta.

Desciendo con marcada dirección sur, entre matorrales y pequeños bosquetes de robles desnudos. Algo de orientación y un pellizco de buena suerte, me conduce de nuevo a las praderas de la Fuente la Carba. Desde ese punto disfruto del agradable día primaveral.


Las fotos en Google+


No puedo menos que fijarme en el arroyo Torre. Lo veo tranquilo,como un lamina de estaño. Pero este arroyo en días mejores, con más caudal, fue el responsable de abrir paso entre los distintos pliegues por los que hoy voy a caminar.


Primera fractura; el vallín de San Martino




Segunda fractura. Las peñas de Valdesmar. La más espectacular.






Las praderas donde se asienta la fuente la Carva. El pico se Santiago conserva la nieve.
Pico de Santiago.


Tercera fractura. De menor altura que las anteriores.
Comienzo el ascenso intentando evitar los campos de nieve, cosa que no podrá ser.
CIMA del Pico de Santiago. Un puesto de tirador defiende la cumbre.
La cima es una gran explanada.


Desciendo a los valles, para disfrutar de este día primaveral.


Gaviota delaware




25/02/2017
La forma y proporciones nos recuerda a la gaviota cana. Algo más grande y con pico más robusto.

Pero claro, si no tenemos una gaviota cana al lado, difícil acertar.

Afortunadamente para esto del pajareo dispongo del asesoramiento de un gran experto y no hay dudas.

El ejemplar de gaviota delaware que pasa el invierno por la Rivadesella la encontramos junto a un grupo de reidoras.

Con aires más pendencieros, no tarda en encontrarse aislada.

Este joven ejemplar habrá sido empujado por algún temporal modificando su trayectoria de invernada y llegando hasta las costas asturianas. Un largo viaje desde el centro/oeste de Canadá y regiones cercanas a Estados Unidos (Delaware) hasta Rivadesella.









Hito de la memoria


Para entender una obra de arte en necesario escuchar a su autor.

En boca de Amancio Gonzalez (su autor) "Un artista es un enfermo. Una persona a la que de alguna manera le falla la cabeza y puede ser capaz de interpretar las cosas de otra manera, de llegar donde otros no han llegado".

He pasado muchas veces por esta carretera camino de la Magdalena. Siempre en ruta, a velocidad de auto observaba la escultura sin entender lo que trataba de representar, como una escenificación macabra: una persona sin cabeza y encumbrada por tres calaveras. 

"Hito de la memoria habla de la guerra, de la tragedia de la guerra, de la infamia , del horror.... y busca una complicidad con el espectador a partir de la idea de que es preciso aprender de los errores".

A dos kilómetros de la Magdalena, en el paraje de Cantarranas, un hombre maniatado frente a un muro a punto de ser fusilado. Se complementa el grupo con veinticinco postes de hierro (donde se recogen los nombres de las personas ajusticiadas) que lo rodean.

Esa campa de Cantarranas fue una fosa común en la Guerra Civil. Excavaron y aparecieron los restos de 59 personas.

Con esta escultura , realizada por Amancio Gonzalez (escultor nacido en Villahibiera de Rueda -León). "el asesino se enfrentará a su propio error y tendrá que llevarlo de por vida en su conciencia". Es nuevamente el autor el que desvela e interpreta su obra: las tres calaveras con un tiro en el frontal.

Inagurada el 19 de julio de 2008 se complementa con un cubo oxidado en el otro lado del muro que representa a las familias del ejecutado con su soledad, miedos, amarguras e impotencias.

La soledad del lugar engrandece la escultura. Paseo entre el conjunto. Toco los materiales, siento la aspereza del oxido y me trasmite sentimientos de repulsa. Me acerco hasta la escultura y veo su tamaño inmenso y me siento diminuto. La toco y me sorprende el tacto tosco (esta realizada en mármol negro). Y veo las huellas de los vándalos que han aprovechado la soledad del lugar para violentarla.

La carretera próxima estropea el momento. Los coches con su velocidad (idéntica a la que yo siempre he llevado) rompen el silencio.