Negrón común
08/11/2015
Desorientado? Perdido?
Finalizábamos el día en la playa del Arbeya (Gijón), cuando Martín ve un punto flotando en la lejanía.
-Un negrón.
Puff, lejos como siempre. Pero al contrario que otras veces que hemos visto estos patos, el negrón se fue aproximando. Solo fue preciso esperar un poco (nadaba muy deprisa) hasta tenerle próximo.
Un ave que se reproduce en Escandinavia, norte de Rusia e islas Británicas y que visita las aguas del Cantábrico en invierno.
El macho es completamente negro a excepción de una mancha anaranjada en el cresta del pico. La hembra gris pardo muy oscuro.
Buscando crustáceos o pequeños insectos marinos llegó hasta la costa.
Todas las fotos del negrón son de Martín
En marcha: por tierras del Torío
06/11/2015
Otra tarde de traqueteo sobre la bici.
En esta ocasión nos movemos por el Torío. Hasta Villaverde de Abajo por el carril bici y la carretera. En el pueblo una pista ascendente nos mete de lleno en el monte y nos permite una visión aérea del Valle del Torío.
Toda la semana lloviendo ha dejado los caminos inundados, y como niños traviesos, rodamos sobre los charcos.
Y asistimos otro viernes al final de la tarde en nuestra vuelta a casa.
-Esto de dar las últimas pedaladas de noche se esta volviendo en algo cotidiano!!
-No sería mala idea hacerla nocturna!!!
-No sería, no!!!
Cual Flautista de Hamelin, el Javi disfruta a su paso por el Parque de la Candamia.
Carril bici del Torío.
Bajo nuestras ruedas el Valle del Torío.
Las tarde se acortan. Es hora de volver.
Las últimas lluvias han dejado los caminos inundados.
Campriondo
![]() |
| Peñacorada desde la cima del Campriondo |
07/03/2012 (Recuperada del baúl de los recuerdos.)
El Campriondo es la montaña de Ocejo de la Peña.
Cuenta la leyenda que una enorme cadena sujeta La Peña (los vecinos de Ocejo llaman La Peña a la que en el Iberpix aparece con el nombre de Campriondo) para que no se desprenda sobre el pueblo. Y son los vecinos los encargados de engrasarla, para que conserve sus propiedades y evite el desastre.
En mi caso, esta montaña es la reina del lugar. No por altura, ni por dificultad (si descartamos el "Espinazo del Diablo") en su ascenso. Lo es, por ser el punto central de este apartado rincón que conforman las por mi llamadas "Montañas de Ocejo" y cuyo final de una carretera estrecha, con un par de túneles que imposibilita el paso de autocares, hace que no se encuentre dentro de los circuitos de actividades de grupos de montaña.
Aparte de las montañas que rodean a Ocejo, la zona se perfila, con sus valles y collados que dan paso a nuevos valles, como inicio de un buen número de rutas por un entorno muy montaraz.
Infinidad de senderos y pistas apropiadas para la BTT. Por eso mismos, me acerco de tarde, hasta Ocejo de la Peña, con intención de ayudarme con la bici en el acercamiento hasta la cara este del Campriondo, desde donde pretendo subir.
La salida del pueblo paralelo al rio Dueñas para luego cruzar El Pontón (el estrecho donde muere la larga arista que cae desde la cima (y por la que trascurre el "Espinazo del Diaglo") y ya sobrepasado comenzar el ascenso hasta la Collada Ferreras, el pequeño puerto que da acceso al "Valle del Hambre".
Infinidad de senderos y pistas apropiadas para la BTT. Por eso mismos, me acerco de tarde, hasta Ocejo de la Peña, con intención de ayudarme con la bici en el acercamiento hasta la cara este del Campriondo, desde donde pretendo subir.
La salida del pueblo paralelo al rio Dueñas para luego cruzar El Pontón (el estrecho donde muere la larga arista que cae desde la cima (y por la que trascurre el "Espinazo del Diaglo") y ya sobrepasado comenzar el ascenso hasta la Collada Ferreras, el pequeño puerto que da acceso al "Valle del Hambre".
La pista se cubre por un espeso robledal y discurre por la ladera este de La Peña.
Un pilón es la referencia donde paro y dejo la bici (candada a un árbol) para comenzar propiamente la ascensión. Por una pequeña canaleta supero un muro y alcanzo la arista, con excelentes vistas del valle, del Espigüete y de Peñacorada.
Poco resta para hollar el punto más alto. Una cima que abre vistas a las montañas de Ocejo: Los Moros, La Rionda, Pico Cerroso y un largo etcétera.
La bici me ayudó en la subida. No te cuento la vuelta lo rápido que ha siso hasta llegar al coche!!!!!
Un pilón es la referencia donde paro y dejo la bici (candada a un árbol) para comenzar propiamente la ascensión. Por una pequeña canaleta supero un muro y alcanzo la arista, con excelentes vistas del valle, del Espigüete y de Peñacorada.
Poco resta para hollar el punto más alto. Una cima que abre vistas a las montañas de Ocejo: Los Moros, La Rionda, Pico Cerroso y un largo etcétera.
La bici me ayudó en la subida. No te cuento la vuelta lo rápido que ha siso hasta llegar al coche!!!!!
Ocejo de la Peña-
La larga arista que se descuelga del Campriondo.
El estrecho (El Pontón), donde me encamino.
Remontando hacia la collada Ferreras.
Konicoleando.
Peña los Castros. Otra que también subimos en plan duatlón
El pueblo de Ferreras y el Espigüete.
Un inmenso valle.
Superando el muro hacia la arista.
El Espegüete.
Ya en la arista con Peñacorada cubriéndome las espaldas.
CIMA!!!!!
Con una sonrisa de satisfacción.
Los Moros, La Rionda, Cerroso,.....
Peña Los Castros.
Cima del Campriondo.
Ocejo de la Peña desde la cima.
La vuelta.
Entre robles.
Decidiendo futuros pasos.
De castillos: Castillo de Coyanza (Valencia de Don Juan)
![]() |
| Castillo de Coyanza. Valencia de Don Juan |
3 de noviembre de 2015
En estos días de lluvia pertinaz, echo de menos las mañanas de primavera de cielos azules. Como aquellos días que ruteando por las llanuras de los Oteros, me acercaba hasta Valencia de Don Juan para ver su castillo.
El castillo que aparecía en las etiquetas de un vino que se compraba en la casa de mis padres.
Un castillo gótico, de altivos muros y torres.
Y una gran decepción cuando en sucesivas veces, encuentro la puerta cerrada y únicamente un número de teléfono para concertar citas de entrada.
El castillo que aparecía en las etiquetas de un vino que se compraba en la casa de mis padres.
Un castillo gótico, de altivos muros y torres.
Y una gran decepción cuando en sucesivas veces, encuentro la puerta cerrada y únicamente un número de teléfono para concertar citas de entrada.
Difícil imaginar el tamaño de escaleras que se precisarían para asaltar estos muros.
A orillas del río Esla
Cormorán grande.
Cigueña común.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















a.jpg)

a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)
a.jpg)














