Prado Llano



27/11/2014
A media mañana comienza a llover. Es el pronóstico del tiempo para el mejor día de la semana: el jueves, que se mantendrá despejado hasta mediodía.

Parto hacia Prado Llano. De nuevo por el valle del Curueño y cada vez a montañas más cercanas y accesibles.

Prado Llano es un pico peculiar. Las placas que conforman esta montaña se plegaron de tal forma que dejaron un espacio interior semejante a un circo glaciar.

Lo más cómodo a la hora de afrontar la subida, es hacerla desde Montuerto, por la pista que recorre el centro del valle y termina en un corral de ganado próximo a la pirámide cimera. Pero hoy me apetece  realizarla por la arista que recorre desde el Pico Cernadera hasta Prado Llano.

Por eso dejo el coche en Nocedo de Curueño y por praos asciendo hasta el flanco de la arista. Una canal, con fronda mediterránea y fuerte inclinación, me deposita casi en la misma cima de Peña Cernadera. A partir de ese punto, se trata de seguir la arista, amplia y con buenas vistas hacia el Ancino y La Verde, pero muy incómoda para los tobillos, debido a lo irregular del terreno.

Antes de alcanzar la cima de Prado Llano me sumerjo en un mundo de sombras producto de la niebla.

No llego a completar toda la arista, la lluvia ha puesto la roca muy resbaladiza y resulta muy incómodo. Desciendo y alcanzo la pista central que me conduce a Montuerto.

El Curueño esta precioso a su paso por Nocedo.

Un lugar rodeado de montañas.

Impresionante la carretera a Valdorria.

Estrechos valles antes de alcanzar la llanura.

El valle de La Vecilla.

La canal por la que asciendo hacia Peña Cernadera.

Diminuta se ve la carretera que pasa por entre Peña Verde y Cueto Ancino.

Ya en la cima de Peña Cernadera.

Lo que resta de arista. La cima permanecerá en todo momento bajo la niebla. A la derecha las arista de Pico Cueto.


Terreno sencillo pero....

incómodo para caminar.



CIMA!!!!!

Alcanzada la cima, continuo por la arista. Un estrecho sendero, apenas marcado, me lleva por una estrecha plataforma, ascendiendo y descendiendo pequeñas cimas.

Pero siempre bajo la niebla.

De Montuerto a Nocedo por carretera, que me lleva por parajes plenamente otoñales.




Una foto de Prado Llano desde el collado que da paso al pueblo de Valdorria por carretera. 

Las fuentes de León: Fuente de San Marcelo



Tengo un recuerdo muy lejano de pasear con mis padres alrededor de esta fuente, cuando formaba parte de un jardín abierto, por que que entraba la luz y era posible contemplar la fuente.

Hoy entre grandes árboles y los muretes del jardín, la fuente se encuentra apresada.

Sería un buen punto de encuentro, sin la vigilancia del reloj. Un punto céntrico y rodeado de monumentos por sus cuatro costados.

Siguiendo el mandato inicial "SALUD PUBLICA Y ADORNO DE LA CIUDAD", sus tres caños refrescan al sediento que sea capaz de izarse a sus muros desgastados y resbaladizos.







Cueto Ancino y Peña Verde









21/11/2014
La semana anterior me acerqué hasta el Cueto Ancino. Se trataba de aprovechar una ventana, no de buen tiempo, más bien de... no lluvia. Cuando aparco el coche, veo que las nubes bajas cubren toda la montaña y mientras me calzo las botas, comienza a pintear. Pero con muchas ganas (y poco sentido común) arranco en busca de la cima. Veinte minutos, tal vez algo más, para estar chorreando agua por la chaqueta y darme la vuelta.

Este jueves se vaticinó una verdadera ventana de buen tiempo, en este otoño que está resultando bastante gris y lluvioso.

Y como el Ancino era una tarea de la semana anterior, afronto con rapidez su ascenso por la directa de la cara suroeste y desciendo por la norte hacia el hayedo que hay en esa ladera. 

Parada obligatoria para contemplar el grupo de tejos que pervive a la sombra de las hayas.

Poco tardo en llegar a las Majadas del Caserío. Durante el descenso estudio el ascenso de la Peña Verde por la cara que mira a las majadas, pero aunque se que es posible el ascenso (lo he realizado anteriormente) no me decido al encontrarse todo muy húmedo. 

Por tanto, recorro el tramo de carretera que lleva hasta el cruce a Valdeteja, y algo más, hasta el puente que cruza el arroyo Valdeteja, donde comienzo la subida por una de las canales de la cara norte.

Peña Verde es un expléndido mirador del valle de Valdeteja y del Cueto Ancino. Desde su cima, su vecino, el Ancino, llama poderosamente nuestra atención por sus líneas de montaña estilizada.

El día que comenzó prometedor, se deteriora con celeridad. Mientras desciendo hacia el coche, por un sendero que recorre la ladera sur de la Verde, da la impresión que pronto llovera.

Afortunadamente, esperará a que me monte en el coche.



 Desde el arruinado balneario de las Caldas de Nocedo, el Ancino recibe los primeros rayos.


 Cueto Ancino y parte de Peña Verde.


 Comienzo el ascenso del Ancino, pero mi atención se va hacia las formas vistosas de La Verde.


 Valdorria, una de las grandes de la zona.


 Una subida tensa.


 Las cimas gemelas de Peña Galicia.


 La vira que nos conduce a la canal cimera.



 Increible!!! Un viernes laborable y nos encontramos cuatro en la cima. Afortunados que somos!!!!!


 Vistas hacia Peña Verde y a la Peña el Pueblo que se empasta con el Bodón.


 Valdorria.


 La puntiaguda es Prado Llano y algo más a la derecha Pico Cueto.


 Descenso vertiginoso hacia el hayedo de la norte.


 La sombra del Ancino oculta las Majadas del Caserío.


 Y en el bosque me entretengo contemplando los tejos. Llego a contar nueve.


 De gran porte.





 Alguna hoja queda en la parte inferior del hayedo.



 Peña Verde.


 Durante el ascenso a La Verde. La imponente mole de la Peña del Pueblo oculta por completo al Bodón. Hay que subir más si queremos verlo.


 Valdeteja, su hermoso y amplio valle. 



 Posiblemente el motivo por el que recibe ese nombre.


 Desde la cima. Un mirador del Ancino.


 Konicoleando


 Peña Forcada y el macizo de los Mampodres.



 Prado Llano.




 Durante el descenso.




Peña Verde y Cueto Ancino.